En una jornada que quedará marcada en los anales de la Iglesia local, el Estadio José Bernardo Pérez de Valencia dejó de ser un recinto deportivo para transformarse en el epicentro de la espiritualidad carabobeña. Este Martes Santo, bajo un sol que acompañó el fervor de los presentes, más de 7 mil fieles se congregaron para dar vida al Encuentro Arquidiocesano con Cristo, un evento que no solo reafirmó la piedad popular, sino que representó un relanzamiento masivo de esta iniciativa eclesial de cara a la Semana Santa 2026.

El retorno a las raíces

La apertura del encuentro estuvo impregnada de nostalgia y esperanza. Monseñor Roberto Sipols, quien hace tres décadas fuera el precursor y motor de estos encuentros multitudinarios, fue el encargado de iniciar la jornada. Con su estilo cercano y directo, Sipols ofreció una reflexión profunda sobre la necesidad del arrepentimiento y la preparación del corazón, preparando el terreno espiritual de la feligresía para adentrarse en los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor.

El clima de recogimiento se intensificó con la participación de la Parroquia Nuestra Señora del Rosario de Güigüe. Los fieles presentes fueron testigos de una conmovedora dramatización del Viacrucis, donde la calidad interpretativa y la carga emocional de los jóvenes actores lograron trasladar a la multitud a las escenas del Calvario, fomentando un ambiente de oración y silencio meditativo en las tribunas del estadio.

Una Iglesia en salida y misionera

El momento culminante de la tarde llegó con la presencia de S.E. Monseñor Jesús González de Zárate Salas, Arzobispo de Valencia. En el marco de la celebración eucarística, el prelado compartió su meditación sobre las Líneas Pastorales 2026, un documento estratégico que busca renovar el compromiso de la Iglesia en la región.

González de Zárate enfatizó la visión de una Iglesia sinodal, que camina unida, y misionera, que no se queda en los templos, sino que sale al encuentro del necesitado. Su mensaje fue una invitación directa a la acción social y espiritual:

«Nuestros fieles no vienen aquí simplemente por una tradición; vienen a encontrarse con Jesucristo vivo para hallar en Él la fortaleza y el ánimo necesario para seguir adelante. El objetivo es que cada persona que hoy está aquí se convierta en un faro de esperanza para sus familiares, amigos y para toda la sociedad carabobeña que tanto anhela luz y consuelo», expresó el Arzobispo con firmeza.

Un hito de participación

El evento destacó no solo por su contenido litúrgico, sino por su logística y alcance. Delegaciones parroquiales de los 14 municipios del estado Carabobo dijeron presente, llenando las gradas con pancartas, cantos y una alegría contagiosa que evidenció la vitalidad de la fe en la región. El relanzamiento de este encuentro en 2026 busca consolidarse como la gran asamblea de fe previa al Triduo Pascual, uniendo a la ciudad en un solo sentimiento de unidad cristiana.

Al concluir la Santa Misa, el ambiente era de renovación. Los asistentes se retiraron con el compromiso de llevar el mensaje de la Pascua a sus comunidades, cerrando así una tarde histórica donde Valencia demostró que su mayor fortaleza reside en la fe de su gente.


Redacción: Prensa Arquidiócesis de Valencia y Frank Riera Arsradio.com.ve

Fotos: Jacinto Oliveros / @jacin44