En un encuentro vibrante y repleto de intensidad de principio a fin, la selección de Corea del Sur venció a República Checa en el Estadio de Guadalajara, sumando sus primeros tres puntos en la jornada inaugural del Grupo A de la Copa del Mundo. Con este resultado, el combinado dirigido por Myung-Bo Hong se posiciona en lo más alto de la zona junto al anfitrión, México, que previamente había derrotado a Sudáfrica.
El balón parado dictó el ritmo
El conjunto checo apostó todas sus fichas a la potencia física y la efectividad en la estrategia aérea, una fórmula que le dio réditos tempranos. Ladislav Krejčí abrió el marcador con un auténtico golazo de cabeza que se originó de forma sorprendente desde un saque de banda.
Sin embargo, la reacción asiática no se hizo esperar. Pocos minutos después, Hwang In-Beom apareció en el área para definir con acierto y poner las tablas en el luminoso, devolviendo la confianza a los suyos.
A partir de ahí, el partido se convirtió en un choque de estilos:
- La amenaza checa: Volvieron a sacudir las redes mediante otro testarazo, esta vez de Tomáš Souček, pero la jugada fue anulada de inmediato por una clara posición adelantada.
- La respuesta surcoreana: Haciendo gala de su velocidad y pujanza ofensiva, el equipo de Myung-Bo Hong empezó a inclinar la balanza a su favor gracias al despliegue mostrado sobre el césped mexicano.
Oh Hyeon-Gyu desata la euforia
El premio a la insistencia y al mejor juego colectivo de Corea del Sur llegó por intermedio de Oh Hyeon-Gyu, quien firmó el gol de la victoria definitiva. Aunque los checos empujaron con peligro en los instantes finales buscando el empate de manera agónica, los surcoreanos supieron sufrir para sellar un triunfo vital tras siete minutos de tiempo añadido.
Con el pitazo final en Guadalajara, Corea del Sur celebra un debut redondo que los deja en una posición privilegiada de cara a la clasificación, mientras que República Checa se va con las manos vacías a pesar de su enorme esfuerzo físico.
