Alemania arrancó con fuerza su andadura en la Copa del Mundo tras pasarle por encima a la debutante Curazao con una contundente goleada por 7-1 en Houston. El equipo dirigido por Julian Nagelsmann hizo valer su enorme superioridad técnica y física en una segunda mitad arrolladora, sumando tres puntos vitales que lo colocan en la cima del Grupo E.
17 minutos de ilusión caribeña
Aunque el desenlace final fue un monólogo germano, la primera parte ofreció momentos de auténtica emoción. Tras el gol inicial de Alemania, la selección caribeña se regaló un momento histórico en su primer partido en una Copa del Mundo: Livano Comenencia firmó el empate 1-1, un gol icónico que desató la euforia y permitió a Curazao soñar con la hazaña durante 17 minutos.
Sin embargo, el empate terminó por despertar a la fiera. La respuesta alemana fue inmediata, dejando claro que la distancia entre ambos planteles era un abismo.
Festival de goles en la segunda mitad
En el complemento, los jugadores de Nagelsmann se soltaron el pelo y dieron rienda suelta a un vendaval de fútbol, calidad y precisión milimétrica ante un rival desgastado. Los goles fueron cayendo por su propio peso hasta completar un marcador abultado:
Kai Havertz firmó un doblete estelar.
Lukas Nmecha, Nico Schlotterbeck, Jamal Musiala, Nathaniel Brown y Deniz Undav completaron la fiesta de «siete goles como siete soles».
Alemania no dejó prisioneros y mandó un mensaje de autoridad al resto de competidores. Curazao, a pesar del duro castigo, se lleva el orgullo de haber competido y marcado en su debut histórico en la gran cita del fútbol mundial.
