La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, ha dado el nuevo parte de muertos y heridos ocho días después del doble terremoto de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudió el país. Asciende a 2.595 fallecidos (300 más que el anterior) y 12.400 heridos. El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, ha confirmado que, de ellos, 29 son ciudadanos de nacionalidad española, así como 154 desaparecidos.
La presidenta venezolana ha comparecido en la madrugada de este viernes en una rueda de prensa con medios internacionales en la que ha defendido que la respuesta a la catástrofe del Gobierno fue inmediata, pese a que los periodistas presentes le han trasladado testimonios locales que denuncian que se sintieron solos hasta que llegó la ayuda internacional.
Entre distintos datos, ha confirmado que 189 edificios se desplomaron por completo el día del doblete sísmico, con 855 afectados en total, y se han contabilizado 862 réplicas. Además, ha anunciado la creación de un fondo de 200 millones de dólares junto al Fondo Monetario Internacional (FMI) para atender a las necesidades generadas por la tragedia, como la construcción de nuevas viviendas, que ha señalado que se harán en «zonas seguras», evitando aquellas que se consideren de riesgo sísmico.
En este sentido, Rodríguez ha asegurado al inicio de su intervención que «la reconstrucción no estará guiada por la improvisación, sino por la ciencia».
«Una escala que nunca imaginamos»
Gran parte del discurso inicial de la presidenta encargada, que ha comparecido junto al presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y el ministro de Interior, Diosdado Cabello, la ha utilizado para defender la gestión de su administración ante una «tragedia natural de una escala que nunca imaginamos». Pese a ello, Rodríguez ha asegurado que estaban preparados porque incluso meses atrás se realizó un simulacro en el estado de La Guaira, el más afectado por el evento sísmico del 24 de junio.
Tras el doble terremoto, «inmediatamente se activó el Estado venezolano en su conjunto«, ha defendido la dirigente venezolana, que ha recalcado, antes incluso de las preguntas, que no esperaron «uno, dos ni tres días para activar la búsqueda de víctimas». No obstante, ha reconocido que, ante la emergencia, los propios vecinos fueron rescatistas voluntarios.
Ahí entra un factor de discordia, puesto que Delcy Rodríguez también defiende que tuvieron que emplear las fuerzas de seguridad para repeler a grupos de personas que en medio de la emergencia querían, según su versión, «causar caos y dificultar las labores de rescate» en vez de ayudar. «Es miserable y desalmado«, ha aseverado. Por ello, cree que las críticas vienen de «laboratorios y matrices creadas para politizar la situación humanitaria», algo que, una vez más, ha calificado de miserable.
Según los datos defendidos por la presidenta encargada, se desplegaron 4.000 funcionarios civiles y militares en las primeras 24 horas, 11.000 en 48 horas y actualmente hay 19.000, justificando, eso sí, que «hay zonas muy remotas que sí precisaron dos días para acceder a ellas porque no había vías de acceso».
Ante la insistencia de los periodistas (de todos los presentes solo cinco han podido hacer un turno de preguntas) sobre las quejas de la ciudadanía, Delcy Rodríguez ha justificado que «no hay forma de que no sientan dolor», dando a entender que habla la pena por la pérdida y no la denuncia real de lo que ocurrió, y que en estos momentos ella no quiere manipular de ningún tipo, solo «trabajar sin descanso y cuidar vidas».
Conversaciones con EE.UU. para la ayuda económica
Antes de hablar del nuevo fondo para la reconstrucción de infraestructuras, la mandataria ha querido recalcar la ayuda que ha recibido, señalando que recibió llamadas de 72 jefes de Estado y Gobierno en las primeras 24 horas, y ella les pidió «rescatistas especializados para poder salvar vidas».
Solo ha nombrado de forma concreta al presidente estadounidense Donald Trump, a su secretario de Estado Marco Rubio y al primer ministro de El Salvador, Nayib Bukele. También ha hecho alusión, aunque sin decir sus nombres, a los dirigentes de México, Brasil, España, Catar, Italia y Portugal. Un total de 147 países se han solidarizado y también artistas como Bad Bunny, ha enfatizado, así como la solidaridad vista en la Copa del Mundo de fútbol.
«Nadie va a la fosa común»
Otra de las polémicas planteadas por uno de los periodistas ha sido la de que no hay espacio en los cementerios para las víctimas mortales de los terremotos y se rumoreaba la posibilidad de una fosa común.
«Nadie va a fosa común», ha contestado de forma contundente la presidenta encargada, que ha señalado que, tras activarse una morgue en un sitio especializado, lo primero que se hace es un «reconocimiento por huella y fotografía, si no, dentadura», y una vez identificados, las familias deciden si incinerarlos o buscar un cementerio.
Fallecidos españoles
España ha desplegado ya en Venezuela el hospital de campaña de la AECID «para ayudar al pueblo hermano venezolano», ha señalado el ministro Albares en sus redes sociales. «Mis condolencias y solidaridad a los familiares y amigos de los 29 españoles fallecidos«, ha continuado.
Fuentes de Exteriores han confirmado que, además de los 29 españoles fallecidos en el doble terremoto, hay 154 desaparecidos y 11 localizados bajo los escombros «que centran los esfuerzos de los equipos de rescate».