La magnitud de la tragedia que azotó a Venezuela el pasado 24 de junio sigue en aumento. El gobierno interino confirmó este domingo que la cifra de víctimas mortales ha ascendido a 3.342 personas tras los dos potentes sismos que sacudieron la nación. La catástrofe, que afectó con especial gravedad a la región de La Guaira, en el norte del país, deja también un saldo de más de 16.700 heridos y miles de ciudadanos que aún permanecen desaparecidos.
Creación de una unidad militar de emergencia
Ante la gravedad de la situación, la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, anunció la implementación de nuevas medidas de contingencia durante un acto oficial. Con el objetivo de optimizar la capacidad de respuesta del Estado frente a futuras catástrofes, ordenó la fundación de un cuerpo militar especializado.
“He dado la orden al Ministerio de Defensa de crear una unidad de tarea especial de emergencia para atender desastres de esta naturaleza, que llevará por nombre Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre”, declaró la mandataria.
Labores de rescate en la zona cero
Mientras se estructuran los nuevos planes de emergencia, el panorama en La Guaira sigue siendo crítico. Las labores de remoción de escombros y la búsqueda de cuerpos no se detienen, apoyadas por excavadoras y maquinaria pesada que operan continuamente entre las edificaciones colapsadas.
Sin embargo, la ayuda exterior ha comenzado a retirarse paulatinamente. De acuerdo con los reportes de la ONU, del contingente inicial de 77 grupos de rescate procedentes de 31 naciones, actualmente solo permanecen activos unos 25 equipos internacionales en el terreno.